1/10/11

Mi país, reconocido por su nombre.

Este post, un tanto diferente a lo que regularmente suelo escribir, pero no menos importante.  Me atrevo a decir que es uno de los artículos menos triviales y más reales.


Para ninguno es secreto la situación que vive Guatemala.  Estamos actualmente sumergidos en la inseguridad; los porcentajes de analfabetismo, desnutrición, muerte infantil, corrupción, impunidad, entre otros son realmente elevados.  Nuestro nombre aparece dentro de los primeros números de un listado mundial, siempre que éste no se refiera a algo positivo.


Esta es una situación conocida por todos los chapines y por el mundo entero.  Sin embargo, señores, nos hemos internacionalizado.  Ahora nuestro nombre es mencionado en películas.  Hace algunos años escuché en un programa televisivo, la siguiente frase: "Es que es como pasar de Guatemala a guatepeor".  No me agradó escuchar la frase, pero pensé en que la habían utilizado por el juego de palabras que se daba muy bien a la situación.


Hace un mes aproximadamente, en la serie The New Adventures of Old Christine, transmitida en Warner Channel, mencionan nuestro país en uno de sus episodios.  Christine y su mejor amiga obtienen una buena ganancia en su negocio y deciden utilizarlo en algo que las haga sentir que hacen un bien para la humanidad.  Christine decide hacer una donación  de $2,000 para una niña huérfana de Guatemala, además de apoyar para llevar agua a un pequeño pueblo de ese mismo país.  Finalmente desiste de la donación porque prefiere comprarse un vestido de diseñador, aunque en la tienda no tengan ninguno en su talla. Piensa, que diablos! Alguien más llevará agua a ese lugar.


Ayer, buscando algo interesante, me topé con una película - lamentablemente ya había empezado y no pude ver su final, así que desconozco su nombre, pero también mencionaron a Guatemala en el intermedio - la trama era sobre tres hermanas reunidas por la muerte de su madre.  Arreglaban su habitación y pertenencias.  Llevan varias bolsas para basura y empiezan a elegir la ropa de su fallecida madre.  Parafraseando un poco el diálogo, dicen lo siguiente:  - ¿Para qué son estas bolsas? - Debemos revisar la ropa de mamá.  Lo que sirve debe colocarse acá, y lo que es basura, en aquel extremo. - Si, y lo que es basura es para enviarlo a Guatemala. - No, lo que sirve, lo enviaremos a Guatemala.


Como desearía que el nombre de mi país fuera mencionado dentro de un diálogo un tanto diferente.  Algo así, sería excelente:  Guatemala, las vacaciones soñadas.  Guatemala, juro que no moriré sin antes conocer ese extraordinario país.  Escuchar inmersa en el diálogo, la misma emoción con la que hoy un actor menciona París.


Muchos anhelamos eso.  Un grupo selecto trabaja con ese objetivo.  Todos esperamos poder regalar a nuestros hijos ese país soñado.  Lamento saber que mi país es reconocido por eso, por su nombre, por ser una Guate - mala.  Me duele aceptarlo, pero es así.


Chapina de corazón, adolorida por los golpes que diariamente recibimos sin parar, uno tras otro.  Leo noticias internacionales y me entero que en muchos países hay conflictos armados, guerras y me asusto.  Pero en este pedacito de tierra, no hay guerras, no declaradas como tal, pero mueren tantos o más que en los países que las han declarado por completo.


Guatemala, deseo escuchar tu nombre, no por lo que una simple división de sílabas puede realizar; sino por la grandeza de tu gente, la belleza de tu tierra, la capacidad de ti como nación.  Algún día.

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