13/8/11

Una excelente taza de té

Los cambios que tu hijo presenta, se dan con un ritmo tan acelerado, que a veces pareciera que si lo perdemos de vista por unas horas, nos perderemos parte importante de su vida y nos encontraremos con sorpresas. 

Por supuesto, los primeros meses, somos indispensables, pero conforme pasan los años, su deseo de independencia surge y pueden sorprendernos aún más.  Un día te darás cuenta que tu "bebé" ya no desea que le des de comer, luego pedirá bañarse solo, en fin.

Después de leer esto, me pregunto: Cuándo llegará el día en que Diego me sirva mi primera taza de té?

Y es para ellos un proceso de aprendizaje, que debemos cuidar, guiar, pero sobre todo, valorar. Aprender a "soltarlos" de poco en poco.  Leí este pequeño artículo y me encantó.  Hizo más que extraer una gran sonrisa de mi rostro, espero que para ustedes, sea tan agradable.

"HA NOTADO QUE A VECES LOS NIÑOS TRATAN DE ayudar, pero lo único que logran es complicarnos más la vida?
Escuché la historia de una madre que estaba en cama con gripe.  Su preciosa hija tenía un gran deseo de ser una buena enfermera para ella. Le acomodó las almohadas y le trajo una revista para que leyera.  Y entonces, la sorprendió al traerle una taza de té.
- Eres muy cariñosa, querida - dijo la madre mientras saboreaba el té -. No sabía que supieras preparar té.
-Oh, sí - contestó la niñita -. Yo aprendí por observarte a ti.  Puse las hojas de té en la cacerola y después le eché el agua, y dejé que hirviera, y entonces lo colé en la taza.  Pero como no pude hallar el colador, usé el matamoscas . . . 
-El qué? - gritó la madre. 
Y la niñita dijo:
- Oh, no te preocupes, mamá, no use el matamoscas nuevo.  Usé el viejo.
Cuando los niños se esfuerzan por hacer lo mejor, y a pesar de sus deseos todo les sale mal, qué han de hacer los padres?  Lo que las madres y los padres a menudo hacen es evitar que sus hijos asuman responsabilidades que podrían resultar en un desbarajuste o en un error.  Es más fácil hacerlo todo uno mismo que tener que limpiar después.  Pero yo insto a los padres a que no caigan en esa trampa.
Si hijo necesita cometer errores.  Así es como aprende.  Por lo tanto, déjelos ayudar de vez en cuando . . . aunque el té que usted beba tenga un sabor raro.


Extracto del libro: El Corazón del Hogar
Dr. James Dobson
Editorial Unilit
Página No.14, 15

No hay comentarios:

Publicar un comentario