13/12/10

Agradecimiento en medio de la espera!


A la mayoría de seres humanos, sino a todos, a un gran porcentaje de nosotros nos encanta recibir regalos. La reacción que se espera de este gesto es un agradecimiento, ya sea real o como parte del protocolo. En la época navideña, es aún más común, recibir y dar abrazos, regalos, felicitaciones, buenos deseos; nadie te deseará mal en estas fechas del año, es una época para perdonar y re establecer relaciones.

La etapa se torna difícil, cuando hay que agradecer sin tener ningún presente frente a ti. Esa etapa ha llegado, estoy experimentando lo que es agradecer en el momento que consideramos menos indicado. Hace unos días mi esposo me decía: No te parece que a eso a lo que llamamos fe, siempre está condicionado por esa luz que vemos al final del obscuro túnel? Realmente es cierto.

Hoy me encuentro dentro de un túnel, realmente no estoy segura si se trata de un túnel. Perfectamente puede ser una celda sellada, o una habitación, quizá un sótano, quien sabe. La obscuridad es tal, que no puedo descifrar el espacio físico en el que me encuentro. A pesar de todo, he decidido dar gracias.

Gracias por lo que vendrá en un futuro. Gracias por la forma en que saldré de este obscuro e incierto lugar. Gracias por el tiempo que estaré retenida acá. Gracias por la pausa que he tenido que tomar, aún sin quererlo pero que me he visto obligada a tomar. Gracias porque en medio de la obscuridad sé que estás acá.

Ese tiempo de incertidumbre, cuando sientes un ahogo total, es el menos indicado para dar gracias. Sin embargo, quiero hacerlo. Pienso en las bendiciones que siempre he recibido, por las que he olvidado agradecer. Hoy, agradezco por las bendiciones que no he recibido. Es mi dependencia hacia Dios la que me inclina a hacerlo; mi creencia en un Dios invisible ante mis ojos, pero visible en todas las acciones y etapas de mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario