22/9/10

La puerta giratoria


Después de llegar a las tres décadas de vida, puedo imaginarme que las oportunidades y cambios se brindan constantemente, pero el temor a desafiarlos nos hace detenernos como frente a una puerta giratoria.

En la película "The Lake House" existe una escena en la que, uno de los actores atraviesa una puerta giratoria. Curiosamente no puede distinguirse que hay al otro lado, porque esta da un doble giro y muestra nuevamente el interior del edificio. El interior es antiguo, iluminado, con aire acondicionado. Grande, reconfortante y un sitio perfecto para evitar el frío atroz que se percibe afuera. Luego del doble giro, se observa al actor fuera del edificio, en el momento de un reencuentro, de un abrazo fraternal.

Tomar la puerta giratoria y cruzarla requiere fortaleza en la decisión. Nunca sabes que encontrarás tras ella; si el clima será adecuado, si encontrarás lo que esperas u obtendrás una sorpresa. Por otro lado, si no la cruzas, si quedas encerrado en tu comodidad, nunca sabrás que oportunidades hay; o puede que "tomes" la puerta giratoria, pero en forma despistada, no la cruces y vuelvas al interior.

Cuando nos lanzamos a nuevas aventuras y proyectos, cruzamos la puerta. Alguna vez el entorno no es el esperado y no es el sueño hecho realidad; otras por el contrario puede ser el paraíso hecho realidad. La mayoría de las personas, no encuentran su sueño en el primer intento, pero solo los verdaderos líderes, los personajes de éxito, se equivocan y retoman sin darse por vencidos.

He cruzado varias veces la puerta. Me he asustado y he regresado apresuradamente; he resbalado y caído, vuelto a levantar e ingresado nuevamente. No importa cuántas veces sea necesario cruzar la puerta e intentar; siempre será mejor que sentarme a observar el mundo desde dentro. No importa cuantos fracasos vengan, siempre será mejor, cuantificar, percibir y disfrutar el fracaso, antes que observar la posibilidad tras el cristal.

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