23/9/10

Un pedacito de Jesieu


Empiezo a escribir este post y no tengo idea del título. Es simplemente sobre mi, la verdad, los sentimientos que afloran en este preciso instante, los sueños que revolotean por mi cabeza, las preocupaciones que no me dejan dormir, en fin, la locura interna que me invade.

Después de tres décadas vividas puedo hacer un análisis de mi vida, mis éxitos y fracasos. No me gusta pensar en los fracasos, pero han sido parte de mi vida, quizá en un porcentaje elevado, y al ver hacia el pasado, agradezco que hayan sucedido, y de forma irónica puedo observarme con cierta nostalgia hacia esos momentos de tormenta.

Todas las decisiones de estudio, las tomé guiada por mis padres, quienes en su forma de educar, organizaron mi vida y me dieron explícitas instrucciones sobre el camino a tomar. Hoy pienso que no fue lo correcto, debí tener la opción de decidir. Cuando sea madre, espero brindar esa oportunidad a mis hijos, estableciendo únicamente los límites necesarios, pero permitiendo tomar sus propias decisiones. Volviendo al tema, esa fue la educación que recibí. Jamás pensé que fuera erroneo. Crecí bajo la premisa que debes hacer lo que tus padres dicen y así fue, y no me arrepiento, solamente pienso en las posibilidades y lo diferente que hubiera sido todo.

Ahora, casada, con un proyecto laboral en las manos, mi vida ha tomado un sentido diferente e increíblemente insospechado. Desde la adolescencia me he apasionado por la lectura, y luego descubrí que mi genero favorito es la novela. He seguido encaminándome en este sendero, sin saber que se llegaría a ocupar tantas repisas en la estantería de mi vida, pero así ha sido.

Una administradora que suena con ser escritora. Que ironía! Nos enseñan a dirigir, a contabilizar, a crear negocios; nunca a ser bohemios, la creatividad no es importante. Pero cuando la pasión te invade, crece y se apodera de ti, no hay nada que pueda detenerlo.

He empezado, junto a mi esposo, el proyecto de una revista - proyecto que no ha sido finalizado, pero continúa en pie, y no nos daremos por vencidos hasta verlo lanzado. Mi propósito es convertirme en la editora.

He aceptado ser la editora de un proyecto web. Esta de mi lado la buena ortografía y hábito por la lectura; más no he tenido la asociación educativa recibida en una universidad.

He acordado reescribir una novela, proyecto más cercano y que inicio el día de mañana. Mi tarea consiste en enriquecer los fragmentos ya escritos por el dueño de la historia; convertirla en un libro atractivo y llevarlo a la venta. Los nervios están a flor de piel, el nerviosismo se hace presente, pero le acompaña la euforia de visualizar el primer gran paso hacia un nuevo destino. Si este proyecto no es exitoso, no me decepcionaré. Los éxitos y fracasos serán siempre parte de la vida, el secreto está en dar a cada uno el poder correcto sobre nosotros.

Una administradora tratando de convertirse en escritora y editora? Suena como una broma, pero en mi caso es la luna visualizada desde la ventana. Imposible de alcanzar? Solamente si me rindo.

Estudié 6 años una carrera universitaria en la que nunca me sentí completa. Leo un libro y me apasiona; inicio un ensayo literario y me emociono. Después de muchos años he encontrado mi pasión y no la dejaré ir. Deseo alcanzar la luna que veo a través de la ventana todas las noches, requerirá esfuerzo, disposición, sacrificio y entrega. Pero, que éxito no lo requiere?

Escribo constantemente en un blog que ahora solo tiene dos seguidores; y al principio pensé en abandonarlo. Luego entendí que tengo dos opciones: Darme por vencida, o sacar provecho de la situación y utilizarlo como el espacio de práctica perfecto. Y heme aquí.

El recorrido es extenso, las dificultades muchas, pero no hay problema. Soy una persona fuerte y decidida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario