11/6/10

Apelando a la respuesta de Dios?

Cuando iniciamos en el cristianismo, la opción de unirnos a este "grupo" se nos pinta tan seductora, que tenemos la errónea creencia que todo nos será concedido y que todo estará siempre bien. Aguas mansas, vientos frescos, paz, serenidad, tranquilidad, victoria!! Que mal nos venden el producto, no creen?

Nos levantamos diariamente en el nombre de Dios y vamos con nuestra espada blandeando, listos para la batalla y posteriormente la victoria, lamentablemente no siempre llega. Llega, sin embargo, el momento de las "derrotas" y es allí justamente donde nos desvanecemos, nos afligimos y nos enfrentamos ante Dios con la pregunta "Por qué?". La mayor frustración de todo esto, no es la derrota en si, sino el silencio proveniente de Dios, ni un susurro, un suspiro, algún movimiento que nos indique que está allí, solamente silencio, una total evasión.

En una oportunidad escuché una plática sobre como criar a tus hijos, y aunque no estuve de acuerdo con el 100% de la conferencia, me parece que la teoría puede adaptarse a este caso. La conferencista mencionó que durante los primeros años de infancia, tu como padre no debes darle explicaciones a tus hijos de porque esto es así, simplemente así es; un poco más adelante, cuando esté en la capacidad de comprender razones y entender motivos, perfecto, siéntate con él y bríndale toda una explicación de porque debe ser así, seguramente te rebatirá y es justo, sin embargo, sigues siendo el jefe de hogar y en tu casa tus reglas se cumplen, así que, aún no estando de acuerdo contigo, deberá cumplir con tus reglas. Posterior a eso, llegará la edad en la que intercambiarán opiniones, y tu hijo tendrá la total libertad de tomar sus propias decisiones, tu solamente puedes aconsejarle, pero él estará en la total libertad de hacer lo que desee. Irónicamente, cuando esté en la total facultad y derecho de tomar sus propias decisiones, de seguro regresará a ti pidiéndote consejo.

Tal vez Dios nos trate de una manera similar, cuando la respuesta sea muy difícil de asimilar para nosotros, simplemente no la dará, y pacientemente esperará a que estemos listos, y después de esperar meses o años por esa respuesta, cuando la recibamos diremos "claro, es lógico y tienes toda la razón", por el contrario, si la respuesta fuera inmediata, no la entenderíamos.

Puede ser, que después de un largo trayecto de la mano de Dios, la respuesta llegue como si una vez que de tu boca saliera el reclamo, automáticamente en tu oído se percibiera la respuesta de Dios, quien sabe? sucedía en la antigüedad, porque no pudiera suceder ahora? Dios no ha cambiado, Dios es el mismo. El mismo poder, el mismo amor, la misma misericordia, la misma justicia inconcebible para el hombre.

También me atrevo a pensar, que existen preguntas cuyas respuestas jamás entenderemos, y simplemente recibimos silencio de parte de Dios. Como haces razonar a una madre cuyo hijo acaba de morir debido a la violencia? Nadie podrá dar una respuesta, un consuelo, que alivie el dolor y bajo ninguna circunstancia esta madre aceptará la muerte "injusta" de su hijo.

A pesar de todo esto, estamos en todo el derecho a apelar ante la respuesta de Dios. El nos ha hecho llamar sus hijos y nos invita a acercarnos a El. Hay algo que no debemos olvidar, Dios siempre tendrá la razón, aunque no nos agrade, su Soberanía sigue intacta. Sin embargo, es bueno saber en que nos hemos equivocado, porque no permitió, o bien permitió esto para nosotros. Acerquémonos sin temor!

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